5° Coloquio Internacional de Ciencias Cognitivas

Presentaciones de los libros:

"La naturaleza de los sueños

 Cerebro, mente y cultura"

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  1. Dra. Alejandra Rosales-Lagarde. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, UAEH

  2. Dra. Gabriela Aguilar Dávila. Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM

  3. Dr. José Luis Díaz Gómez. Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM

  4. Dr. José Esael Pineda Sánchez. Universidad Iberoamericana

 

Moderador Dr. Juan C. González González. Centro de Investigación en Ciencias Cognitivas, CINCCO-UAEM

La palabra “sueño” aparece en muy distintos contextos: ya sea en grandes obras de la literatura universal como La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca, como sinónimo de “dormir” (sleep en inglés, distinto de dream, ensoñaciones o sueños) o en referencia al estudio neurobiológico, un terreno de conocimiento abierto apenas a mediados del siglo pasado, aunque sus raíces descriptivas se remon-ten a los textos hipocráticos o a los textos sagrados del hinduismo. Así, en algunos casos se emplean las palabras “sueño” y “sueños” como definitorias de los tipos de eventos a analizar. “El sueño” como sinónimo del dormir permite una aproximación puntual, estricta, controlable y cuantificable según el método científico, en tanto que “los sueños” como procesos psicológicos requieren también de una perspectiva histórica, social y antropológica.

 

El presente volumen, La naturaleza de los sueños. Cerebro, mente y cultura, surgió como resultado del “Coloquio Multidisciplinario de Sueño” que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), México, los días 5 y 6 de septiembre de 2013. Promoví este encuentro multidisciplinario durante mi estancia posdoctoral en el Posgrado en Ciencias Cognitivas de dicha universidad, con motivo del sexagésimo aniversario del descubrimiento de la etapa de sueño de Movimientos Oculares Rápidos (MOR) por Aserinsky y Kleitman, en la cual se descubrió este correlato fisiológico del soñar. En el coloquio participaron destacados especialistas como René Drucker Colín, María Corsi-Cabrera, Fructuoso Ayala- Guerrero y Óscar Prospero García. Además de estos expertos en neurofisiología, el coloquio congregó a académicos de otras disciplinas relevantes al tema. De esta forma, representantes del arte, la filosofía, la medicina, la psicología y el análisis de la actividad nerviosa se dieron cita en sesiones que fueron ampliamente difundidas y que contaron con una nutrida concurrencia.

 

El libro incluye artículos originales y textos arbitrados por revistas científicas de prestigio, y se dirige a un público amplio de muchas disciplinas. El estilo de los textos es formal y académicamente riguroso, pero los modelos, teorías y resultados científicos se presentan de manera clara y accesible. Los autores han adaptado su material pensando en este objetivo. De esta manera, los elementos y términos técnicos se explican con detalle en el cuerpo del texto o en pies de página y figuras. “La conciencia onírica y la representación de los sueños”, de José Luis Díaz, y “Dormir y soñar”, de Enrique Soto, abren el telón de esta obra con una aproximación plural, pulcra, interesante y entretenida. José Luis Díaz propone una partición fenomenológica de los sueños inspirada por las reflexiones de María Zambrano y Hugo Hiriart: el ensueño durante el dormir, el recuerdo inmediato, el relato verbal o escrito y la interpretación. A estos eventos agrega la representación de los sueños en las artes y en especial en la cinematografía. Soto invita a viajar con la imaginación en un ameno recorrido histórico donde los sueños cumplen funciones adivinatorias, religiosas y psicológicas en tanto productos de la mente inconsciente. No faltan los sueños de robot de Asimov, las nociones neurofisiológicas o psicofisiológicas y una interesante propuesta sobre el dormir y el soñar. A continuación, el lector encontrará tres divisiones de los ámbitos del sueño y los sueños: la biológica, la psicológica y la social. Las razones primordiales de tal división se encuentran en las numerosas definiciones de estos conceptos, así como en las metodologías aplicadas en cada campo de conocimiento.

 

Entre los primeros capítulos de la división biológica, en “El misterioso origen de los sueños en el cerebro”, María Corsi-Cabrera da cuenta de diversas etapas del dormir en su sentido neurobiológico y las analiza según sus patrones definitorios, conexiones funcionales y sustancias del cerebro. Lourdes Cubero, en “Sueño en la infancia. Una perspectiva clínica y electroencefalográfica”, proporciona un acceso al cerebro infantil o adolescente normal hablando a los especialistas y padres de familia sobre los hábitos positivos para un buen dormir de acuerdo con las edades y necesidades de los chicos. El capítulo “El sueño en vertebrados ectotérmicos: una encrucijada en la evolución” de Fructuoso Ayala-Guerrero, aborda a reptiles, anfibios y peces en términos de la evolución de sus patrones electroencefalográficos y su motricidad. Se relatan similitudes en las dos grandes etapas de sueño de los animales endotérmicos (mamíferos y aves), pero persisten dudas sobre la explicación del sueño y la conducta en los ectotérmicos.

 

En “Privación de sueño en la ‘mosquita de la fruta’ (Drosophila melanogaster)”, Rodolfo Cebreros aborda también el comportamiento y la memoria de animales como la mosquita de la fruta mediante una técnica sencilla que le impide dormir al agitar su compartimiento. Anabel Jiménez Anguiano en “Control endocrino del sueño y el estrés” analiza las hormonas (sustancias ampliamente difundidas por el cuerpo vía sanguínea) que provocan cambios de gran magnitud. En las diferentes horas del día y a lo largo de las etapas del sueño, cada hormona es secretada según un ciclo, lo cual modifica el metabolismo de los órganos en los que actúa, iniciando una cadena de eventos entre los que destaca la secreción de la hormona del crecimiento durante la etapa de sueño de ondas lentas. Esto permite la administración de la hormona en la vejez, cuando la etapa de sueño de ondas lentas disminuye.

 

Óscar Prospero García explica en un relato personal en “Los sueños de la marihuana” las estrategias y técnicas de control del sueño que provocan insomnio o su opuesto, la hipersomnolencia diurna. Profundiza en la descripción de los canabinoides cerebrales o “marihuanas endógenas” que se liberan durante el sueño para demostrar que el placer puede lograrse de diversas maneras, mediante medidas muy simples. En el capítulo “EEG del sueño y su análisis cuantitativo: correlaciones aleatorias, correlaciones genuinas y teoría de gráficas”, Markus Müller utiliza el análisis cuantitativo de las series de tiempo lineal en contraste con los métodos multivariados; expone los fundamentos del espectro de Fourier con la analogía del rayo de luz que a través del prisma despliega una gama colorida y propone una matriz de correlaciones genuinas que pueden ser aplicadas a etapas de sueño, epilepsia, tráfico vehicular y a otros fenómenos.

 

A continuación se presentan los capítulos de ese enfoque intermedio entre lo biológico y lo social que corresponde a la psicología. En “Las medidas de los sueños” de Alejandra Rosales-Lagarde, Juan Carlos González y José Luis Díaz, se revisan las técnicas utilizadas para evaluar y medir eventos de las ensoñaciones. En “La actividad onírica en los diferentes estadíos del dormir”, Rafael Salín-Pascual advierte con evidencias históricas de la neurociencia y la neuro psicología sobre la relación no exclusiva entre la etapa MOR y los sueños. Fructuoso Ayala-Guerrero en “Patrones del sueño y ondas mu en pacientes con trastornos del espectro autista” muestra evidencia sobre las anormalidades del sueño en pacientes con autismo, con graves alteraciones en la comunicación, lenguaje e interacción social y el mal funcionamiento de las neuronas espejo.

 

En el texto de Gabriela Aguilar Dávila “Trastoque de los estados de sueño y vigilia en las psicosis”, los sueños se presentan como intrusiones involuntarias y dolorosas en la vigilia, las cuales, según el psicoanálisis, pueden conducir a la patología mental. En mi capítulo sobre “La relación sueños-cerebro y sus modelos”, se analiza en diversas definiciones e hipótesis la psicología de los sueños en términos de su base cerebral. La tercera sección de este libro comprende la parte social y filosófica. En el capítulo de Mercedes de la Garza se retrata la dimensión colectiva de los sueños, pues en muchas sociedades sirven para decidir cuándo sembrar y para practicar la adivinación mediante la oniromancia. De acuerdo con el neurocirujano Fernando Chico en “Sor Juana, la ciencia médica y el Sueño”, Sor Juana Inés de la Cruz planteó una descripción de las etapas del sueño en Primero sueño, obra cumbre del barroco mexicano. En este capítulo, agradezco a Andrés Íñigo los comentarios que hizo al respecto. Por otro lado, en los capítulos de Jean-Philippe Jazé, “André Breton y los sueños”, y de Jorge Comensal, “El sueño, zona de libertad”, se describe cómo los sueños constituyen un clamor contra las restricciones sociales y han servido de bandera de movimientos políticos y artísticos. Miguel Ángel Sebastián en “Los sueños y el estudio científico de la conciencia”, argumenta sobre la corteza prefrontal y el acceso a la conciencia durante los sueños. Para Juan González, en su capítulo “La conciencia fenoménica en la percepción y los sueños”, la percepción, lejos de ser uniforme, es activamente funcional, instrumental y conceptual. El autor reflexiona sobre la experiencia onírica como dependiente de la percepción. Finalmente, Ernesto Sosa en “Los sueños desde la filosofía” aborda la cuestión sobre la posibilidad de saber si se está soñando o si se está despierto, con argumentos claros y contrastantes.

"Somos en el lenguaje y a través de él. Lenguaje como sistema complejo en el estudio de fenómenos sociales"

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  1. Dra. Sabine Pfleger (Coordinadora del libro, Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción,UNAM)

  2. Dr. Daniel Rodríguez-Vergara (Autor de capítulo en el libro, Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción, UNAM)

Los seres humanos somos únicos en nuestra complejidad; Tenemos una mente social por excelencia que nos permite relacionarnos con otros y generar complejas redes sociales de significación. El lenguaje favorece una interacción cooperativa y una cognición distribuida en la que el individuo aparece como un sujeto de acción melódica que construye activamente su cotidianidad y el mundo físico espaciotemporal que lo rodea.

El lenguaje codifica no solamente la biocomplejidad del ser humano con todas sus emociones y estados mentales, sino también su corporeidad y su sociocomplejidad, propiciando la construcción de modelos conceptuales compartidos.

El punto de partida de todos los temas tratados en este volumen es, por ende, la interacción simbólica, a través de la cual los individuos se relacionan con otros generando sociedad y los fenómenos emergentes de ésta.

La sociocomplejidad que tratamos aquí es entonces aquella que describe sistemas complejos de significación simbólica: este es, el lenguaje con sus patrones recurrentes y sus elementos aleatorios, resultado de la interacción entre sociedad, cultura y pensamiento Esto aplica a todos los temas aquí reunidos, ya sea que se estudia la construcción de la identidad, si se describen modelos mentales-discursivos metafóricos, o si se discute la dinámica de interacciones en un salón de clase. Siempre sera el lenguaje que nos permite adentrarnos en estos fenómenos sociocomplejos porque somos en el lenguaje y a través de él. El ser humano es un sistema complejo disipativo y adaptativo que establece relaciones complejas mediante el lenguaje.

Centro de Investigación en Ciencias Cognitivas

Universidad Autónoma del Estado de Morelos

Av. Universidad 1001, Col. Chamilpa, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62209

Tel. (777) 3 29 7000 ext. 2240 y 3753

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